domingo, 5 de abril de 2009

De lo que esperamos y lo que dejamos pasar...



Los días van y vienen de forma vertiginosa y yo veo pasar el tiempo casi sin darme cuenta del sabor de la vida. Cada día caminamos con la ilusión de que algo diferente nos aguarda en el camino, pero esperando a que llegue,muchas veces la vida puede sorprenderte en cualquier rincón, en un paisaje, en un libro, en una canción...circustancias en las que no percibimos los momentos de felicidad que vivimos.

Con frecuencia confundimos la felicidad con alcanzar aquellos estados que el ser humano se ha fijado como vitales, tales como la estabilidad profesional o sentimental, y centrados en conseguir el amor de la persona a la que se ama, el trabajo de tus sueños o la casa de tu vida, etc., nos olvidamos de aquellos pequeños instantes que, como las estrellas fugaces, pasan volando y ni te das cuenta de que se desvanecen allí donde no puedes llegar. Y es así, si no estás atento, simplemente pasan inadvertidos,inexistentes.

Ésta es una reflexión que no hago ahora,que no estoy haciendo esta noche, sino que siempre la tengo en el pensamiento y que a menudo me atraviesa por dentro hasta hacerme daño. Pero a veces, muchas veces, aun siendo consciente de esa pérdida, no miro más allá de todo lo que sueño con llegar a hacer y que sé que está por venir,esperándolo con excesiva impaciencia sin valorar aquellas otras cosas que están ahí, alcanzables, cotidianas, pero-si las observamos detenidamente- tan tan vivas y llenas de color. Yo sé que me pierdo en la ansiada búsqueda de felicidad que el hombre se ha inventado para creer en ese mañana mejor, ese lugar en que no hay espacio para la tristeza y el sufrimiento... Pero no es verdad,esa isla en medio del mar no es real,no existe; no arribamos a ella después de un tiempo luchando para vivirla. La felicidad está en todas partes, viva, respirando en cada gesto,rezumando en cada palabra, y maldita sea, no sé por qué no la vemos u oímos...pero está ahí cada día esperando a que advirtamos su presencia. Cuántas veces he creído habitar en el lado contrario, el de la infelicidad, llorando porque no me han querido como yo a otros, lamentando no haber alcanzado la meta que me propuse,o bien, despreciando todo lo que no pasa como yo hubiera querido. Si algo he aprendido últimamente es a no esperar y esperar el mañana, a no soñar con mares cuyas aguas no hallo en ningún mapa, a no vivir pendiente, cual Penélope, del regreso de un amor perdido...a no temer que se derrumbe el mundo cuando el destino se me ponga en contra. Así he aprendido a ser feliz, no esperando nada del más allá y arrancando de cualquier rincón la luz con la que poder iluminar la oscuridad que nos hace perder cada destello de felicidad.

Aquí os dejo una historia que trata esta idea que me anda surcándome los mares del alma.

Historia de un Náugrago

Hace ya siete meses, tres días y dos horas
naufragué en esta isla que no está en ningún mapa.
La primera semana lloré como un muchacho
asustado y el miedo vino a vivir conmigo.
Luego maldije a Dios los quince días siguientes.
Y me pasé tres días sin agua ni comida.
Los siguientes dos meses he añorado tu cuerpo
y soñado con el tibio roce de las sábanas.
Cada noche encendía hogueras en los montes
pendiente de que un barco pasara por delante
de esta isla maldita . Y en la playa he dejado
mensajes de socorro pidiendo que vinieras.
Arrojé cien botellas con mensajes urgentes.
Y durante tres meses aprendí que la vida
es un cangrejo, un fruto, el agua del torrente,
el sol que cada tarde pinta de rojo el agua.
Ya no siento temores. Recuerdo vagamente
que más allá del mar hay fusiles y espadas
y hombres que maldicen haber nacido un día.
Y que aquel mundo era una isla de monstruos.
Ayer me desperté cantando sin que nadie
me dijera: “Estás loco ¿A qué tanta alegría?”
Y cada tarde escribo en la arena unos versos
que borran las mareas y que de nuevo escribo.
Hoy he visto pasar un barco no muy lejos.
He apagado raudo la luz de las hogueras
y he borrado todos los mensajes de auxilio.
Afortunadamente el buque ha pasado de largo.
(Ismael Serrano)

viernes, 16 de enero de 2009

Recordando a un gran poeta

"Se diría que aquí no pasa nada, / pero un silencio súbito ilumina el prodigio: / ha pasado / un ángel / que se llamaba luz, o fuego, o vida, / y lo perdimos para siempre".

Hace un año el destino puso punto final a la vida de uno de los grandes poetas de la Generación del 50 o del llamado “Realismo Social”. Ángel González, sin duda, uno de los poetas más conocidos de nuestra literatura allende los mares, fue un hombre cuya sensibilidad para con su realidad ha dado magníficos versos para el recuerdo y la historia de nuestro país. El Poeta, catedrático y ensayista español nació en Oviedo en 1922.Dueño de una poesía humanamente comprometida, teñida de fina ironía y humor, su infancia estuvo marcada por la sombra de la guerra civil y por la muerte prematura de su padre cuando él apenas contaba dos años. Precisamente será en la biblioteca que su padre dejara -como un tesoro familiar- donde hace sus primeras lecturas, aunque es en un pueblo de la montaña leonesa, donde, convaleciente de una profunda afección pulmonar, siente la llamada de la poesía y escribe sus primeros versos. La experiencia de la guerra aparecerá en su primer libro, Aspero mundo (1956) y con el que obtendría un accésit del Premio Adonáis. En él se ordenan una serie de vivencias originadas por el trauma de la guerra civil española reflejadas en la contraposición de dos mundos irreconciliables: el de la infancia, sensación casi nube y la cruel realidad, de duros y agrios perfiles. A partir de entonces, su posición ante el mundo se torna más clara y militante. Al escribir en 1961 Sin esperanza, con convencimiento, incluye ya un análisis social de las causas de la derrota y pasa a ser clasificado claramente en el grupo de los poetas sociales. Angel González abandona más adelante esta actitud para dedicarse a una poesía en la que testimonia su propia experiencia de la realidad y donde hay una preocupación por la palabra en sí misma, por la expresión justa, precisa, casi imprescindible. El paso del tiempo, la temática amorosa y cívica, son tres obsesiones que se repiten a lo largo y ancho de sus poemas. Su tercer libro, Grado elemental (1962), fue galardonado en Colliure con el Premio -Antonio Machado-, poeta al que Angel González admiró profundamente. Palabra sobre palabra (1965), Tratado de urbanismo (1967), Breves acotaciones para una biografía (1971), Procedimientos narrativos (1972), Muestra de algunos procedimientos narrativos y de las actitudes sentimentales que habitualmente comportan (1976) y Prosemas o menos (1984) son otros de sus libros. Su obra completa, en la que incluye poemas inéditos, ha sido publicada en tres ocasiones, la última de ellas en 1986, y siempre con el título de Palabra sobre palabra. Es asimismo autor de diversos estudios poéticos sobre Juan Ramón Jiménez (1973), el Grupo poético de 1927 (1976), Gabriel Celaya (1977) y Antonio Machado (1979). Angel González fue maestro nacional, licenciado en Derecho por la Universidad de Oviedo y periodista por la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid. Trabajó también en el Ministerio de Obras Públicas, de donde fue funcionario en excedencia. En sus últimos años enseñó Literatura Española Contemporánea en la Universidad de Alburquerque (Estados Unidos) y profesor visitante de las de Nuevo México, Utah, Maryland y Texas.

Hace un año que dijimos adiós a este poeta de la libertad y el compromiso, pero a través de su poesía seguirá vivo en nuestro recuerdo.

CARTA SIN DESPEDIDA

A veces,
mi egoísmo
me llena de maldad,
y te odio casi
hasta hacerme daño
a mí mismo:
son los celos, la envidia,
el asco
al hombre, mi semejante
aborrecible, como yo
corrompido y sin
remedio,
mi querido
hermano y parigual en la
desgracia.
A veces -o mejor dicho:
casi nunca-,
te odio tanto que te veo
distinta.
Ni en corazón ni en alma
te pareces
a la que amaba sólo
hace un instante,
y hasta tu cuerpo cambia
y es más bello
-quizá por imposible
y por lejano-.
Pero el odio también me
modifica
a mí mismo,
y cuando quiero darme
cuenta
soy otro
que no odia, que ama
a esa desconocida cuyo
nombre es el tuyo,
que lleva tu apellido,
y tiene,
igual que tú,
el cabello largo.
Cuando sonríes,
yo te reconozco,
identifico tu perfil
primero,
y vuelvo a verte,
al fin,
tal como eras, como
sigues
siendo,
como serás ya siempre,
mientras te ame.


¿CÓMO SERÉ...

¿Cómo seré yo
cuando no sea yo?
Cuando el tiempo
haya modificado mi estructura,
y mi cuerpo sea otro,
otra mi sangre,
otros mis ojos y otros mis cabellos.
Pensaré en ti, tal vez.
Seguramente,
mis sucesivos cuerpos
-prolongándome, vivo, hacia la muerte-
se pasarán de mano en mano
de corazón a corazón,
de carne a carne,
el elemento misterioso
que determina mi tristeza
cuando te vas,
que me impulsa a buscarte ciegamente,
que me lleva a tu lado
sin remedio:
lo que la gente llama amor, en suma.

Y los ojos
-qué importa que no sean estos ojos-
te seguirán a donde vayas, fieles.


ME BASTA ASÍ

Si yo fuera Dios
y tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
-de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando -luego- callas...
Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta.


MIENTRAS TÚ EXISTAS

Mientras tú existas,
mientras mi mirada
te busque más allá de las colinas,
mientras nada
me llene el corazón,
si no es tu imagen, y haya
una remota posibilidad de que estés viva
en algún sitio, iluminada
por una luz cualquiera...

Mientras yo presienta que eres y te llamas
así, con ese nombre tuyo
tan pequeño,
seguiré como ahora, amada
mía,
transido de distancia,
bajo ese amor que crece y no se muere,
bajo ese amor que sigue y nunca acaba.


OTRAS VECES

Quisiera estar en otra parte,
mejor en otra piel,
y averiguar si desde allí la vida,
por las ventanas de otros ojos,
se ve así de grotesca algunas tardes.

Me gustaría mucho conocer
el efecto abrasivo del tiempo en otras vísceras,
comprobar si el pasado
impregna los tejidos del mismo zumo acre,
si todos los recuerdos en todas las memorias
desprenden este olor
a fruta madura mustia y a jazmín podrido.

Desearía mirarme
con las pupilas duras de aquel que más me odia,
para que así el desprecio
destruya los despojos
de todo lo que nunca enterrará el olvido.

TODOS USTEDES PARECEN FELICES...

...Y sonríen, a veces, cuando hablan.
Y se dicen , incluso,
palabras
de amor. Pero
se aman
de dos en dos
para
odiar de mil
en mil. Y guardan
toneladas de asco
por cada
milímetro de dicha.
Y parecen -nada
más que parecen- felices,
y hablan
con el fin de ocultar esa amargura
inevitable, y cuántas
veces no lo consiguen, como
no puedo yo ocultarla
por más tiempo; esta
desesperante, estéril, larga
ciega desolación por cualquier cosa
que -hacia donde no sé-, lenta, me arrastra.



GRACIAS ÁNGEL POR ENSEÑARME A AMAR LA POESÍA.

Sobre la enseñanza pública

Artículo de Arturo Pérez-Reverte publicado en XL-Semanal.



Cuadrilla de golfos apandadores, unos y otros.

Refraneros casticistas analfabetos de la derecha. Demagogos iletrados de la izquierda. Presidente de este Gobierno. Ex presidente del otro. Jefe de la patética oposición. Secretarios generales de partidos nacionales o de partidos autonómicos. Ministros y ex ministros –aquí matizaré ministros y ministras– de Educación y Cultura. Consejeros varios. Etcétera.



No quiero que acabe el mes sin mentaros –el tuteo es deliberado– a la madre. Y me refiero a la madre de todos cuantos habéis tenido en vuestras manos infames la enseñanza pública en los últimos veinte o treinta años. De cuantos hacéis posible que este autocomplaciente país de mierda sea un país de más mierda todavía.



De vosotros, torpes irresponsables, que extirpasteis de las aulas el latín, el griego, la Historia, la Literatura, la Geografía, el análisis inteligente, la capacidad de leer y por tanto de comprender el mundo, ciencias incluidas. De quienes, por incompetencia y desvergüenza, sois culpables de que España figure entre los países más incultos de Europa, nuestros jóvenes carezcan de comprensión lectora, los colegios privados se distancien cada vez más de los públicos en calidad de enseñanza, y los alumnos estén por debajo de la media en todas las materias evaluadas.



Pero lo peor no es eso. Lo que me hace hervir la sangre es vuestra arrogante impunidad, vuestra ausencia de autocrítica y vuestra cateta contumacia. Aquí, como de costumbre, nadie asume la culpa de nada. Hace menos de un mes, al publicarse los desoladores datos del informe Pisa 2006, a los meapilas del Pepé les faltó tiempo para echar la culpa de todo a la Logse de Maravall y Solana –que, es cierto, deberían ser ahorcados tras un juicio de Nuremberg cultural–, pasando por alto que durante dos legislaturas, o sea, ocho años de posterior gobierno, el amigo Ansar y sus secuaces se estuvieron tocando literalmente la flor en materia de Educación, destrozando la enseñanza pública en beneficio de la privada y permitiendo, a cambio de pasteleo electoral, que cada cacique de pueblo hiciera su negocio en diecisiete sistemas educativos distintos, ajenos unos a otros, con efectos devastadores en el País Vasco y Cataluña.



Y en cuanto al Pesoe que ahora nos conduce a la Arcadia feliz, ahí están las reacciones oficiales, con una consejera de Educación de la Junta de Andalucía, por ejemplo, que tras veinte años de gobierno ininterrumpido en su feudo, donde la cultura roza el subdesarrollo, tiene la desfachatez de cargarle el muerto al «retraso histórico». O una ministra de Educación, la señora Cabrera, capaz de afirmar impávida que los datos están fuera de contexto, que los alumnos españoles funcionan de maravilla, que «el sistema educativo español no sólo lo hace bien, sino que lo hace muy bien» y que éste no ha fracasado porque «es capaz de responder a los retos que tiene la sociedad», entre ellos el de que «los jóvenes tienen su propio lenguaje: el chat y el sms». Con dos cojones.



Pero lo mejor ha sido lo tuyo, presidente –recuérdame que te lo comente la próxima vez que vayas a hacerte una foto a la Real Academia Española–. Deslumbrante, lo juro, eso de que «lo que más determina la educación de cada generación es la educación de sus padres», aunque tampoco estuvo mal lo de «hemos tenido muchas generaciones en España con un bajo rendimiento educativo, fruto del país que tenemos» .
Dicho de otro modo, lumbrera: que después de dos mil años de Hispania grecorromana, de Quintiliano a Miguel Delibes pasando por Cervantes, Quevedo, Galdós, Clarín o Machado, la gente buena, la culta, la preparada, la que por fin va a sacar a España del hoyo, vendrá en los próximos años, al fin, gracias a futuros padres felizmente formados por tus ministros y ministras, tus Loes, tus educaciones para la ciudadanía, tu género y génera, tus pedagogos cantamañanas, tu falta de autoridad en las aulas, tu igualitarismo escolar en la mediocridad y falta de incentivo al esfuerzo, tus universitarios apáticos y tus alumnos de cuatro suspensos y tira p'alante.
Pues la culpa de que ahora la cosa ande chunga, la causa de tanto disparate, descoordinación, confusión y agrafía, no la tenéis los políticos culturalmente planos. Niet. La tiene el bajo rendimiento educativo de Ortega y Gasset, Unamuno, Cajal, Menéndez Pidal, Manuel Seco, Julián Marías o Gregorio Salvador, o el de la gente que estudió bajo el franquismo: Juan Marsé, Muñoz Molina, Carmen Iglesias, José Manuel Sánchez Ron, Ignacio Bosque, Margarita Salas, Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Francisco Rico y algunos otros analfabetos, padres o no, entre los que generacionalmente me incluyo.
Qué miedo me dais algunos, rediós. En serio. Cuánto más peligro tiene un imbécil, que un malvado.

Los políticos deberían comprometerse en sus programas electorales a llevar a sus hijos a un colegio público.

sábado, 27 de diciembre de 2008

FELIZ AÑO NUEVO!!

Porque escribir es escribirse, pintar es pintarse, el autohacerse es autocomprenderse....

Llegando ya al fin del año, es bueno hacer revisión de lo que hemos andado y pensar en todo lo que nos ha ocurrido, pues todo ello determina nuestros pasos en el futuro.

Particularmente, este año ha sido bastante bueno, aunque me he llevado algún que otro desengaño. La lista de deseos con la que recibí el año 2008 ha sido completada con éxito prácticamente en su totalidad.

En efecto, ha sido uno de los años más importantes, ya que por fin me he incorporado al mundo laboral en algo que, desde bien pequeña, ha sido mi única vocación. El mundo de la docencia es bien complejo pero, si uno se entrega a él al cien por cien, altamente satisfactorio. Para llegar hasta aquí he pasado una etapa bien difícil,tal vez la más compleja de mi vida. Preparar las oposiciones me ha resultado bastante duro, he vivido momentos realmente desesperantes,de verdadera angustia, que espero no volver a pasar nunca más.

Pero, con todo, mi etapa en Madrid también me ha dado buenos momentos, de los que he aprendido a ser mejor. LLegué a la gran ciudad sabiendo que iba a ser un año duro en un lugar en el que jamás pensé que podría vivir. Pero me equivoqué. Ahora que no estoy allí, echo de menos su luz. Allí he dejado buenos amigos, a los que siempre voy a estar agradecida por su apoyo y comprensión. Son todos ellos, principalmente,lo que más valoro de este año que ya está a punto de decirnos adiós. Ha sido su amistad lo que me ha hecho levantarme contra la marea de los golpes que me han asestado ciertos fantasmas.

Emocionalmente, he sufrido toda serie de altibajos, que supongo normales por los momentos de estrés y ansiedad que he pasado. Y al final, en medio de todo ese sufrimiento, puedo decir que despido el año con mucha más esperanza que con la que lo recibí. No me puedo quejar, la suerte ha estado de mi lado en esta Odisea en la que me embarqué. Ahora veo que mereció la pena todo lo que he luchado, pues estoy recibiendo la recompensa por todo el esfuerzo y empeño que he puesto en algo que, en verdad, llena mis días de ilusión. Es cierto que es mi primer año en esto, pero, con sólo unos meses, me atrevo a decir que ésta es la profesión a la que quiero dedicarme en cuerpo y alma. Me siento privilegiada porque soy muy feliz cuando me levanto cada día para ir a trabajar. Y aunque no estoy dando clase de lo que más me gusta, estoy aprendiendo mucho de los problemas que este mundo encierra. Además,he tenido suerte al conocer a muchas personas que se han preocupado en que me sintiera bien y que me han recibido con los brazos abiertos. Desde luego, creo que he empezado con muy buen pie esta nueva etapa de mi vida, en la que me siento bastante afortunada, a pesar de estar lejos de la familia y los amigos.

Haciendo repaso de todo, hay algo que espero pase pronto, que no sé bien cómo voy a conseguir desterrar. Es un dolor que me ha ido acompañando a lo largo del año y que todavía hoy, sin saber por qué, me sigue consumiendo el alma. Ha sido un año tan difícil que he necesitado más que nunca del cariño de la gente que me rodea, y gracias a que lo he tenido, he podido sobrevivir a momentos que no quiero siquiera recordar. Pero también he recibido, sin saber por qué, golpes bajos de gente que jamás lo hubiera imaginado. El desprecio y la indiferencia son cosas que me cuesta tolerar,más cuando vienen de personas que te hacen daño conscientemente. Durante mucho tiempo he estado preguntándome si, en verdad, merecía ese trato que estaba recibiendo; pero, finalmente, he dejado de sentirme culpable y he decidido poner fin a lo que me estaba destruyendo. Sin ninguna explicación, he optado por actuar libremente sin tener consideración nada más que por lo que me hace sentir bien, desterrando el odio y la venganza. Si algo he aprendido de todo esto, es que yo no quiero albergar esta clase de sentimientos en contra de nadie,no quiero que nada me contamine el corazón. Es verdad que he sufrido, pero he comprendido que no merece la pena darle todo a quien me ha demostrado que no tiene el más mínimo valor de humanidad.

Ahora estoy en paz conmigo misma, satisfecha con el año que he vivido y deseando que el que está por llegar sea mucho mejor.

Espero que el 2009 sea un año bueno para todas las personas que me importan, que luchéis por conseguir todo lo que os propongáis, que lloréis y que riáis, que viváis grandes experiencias y que seáis siempre tal cual sóis, con vuestros defectos y vuestras virtudes, pero siempre brindándome vuestra amistad.

Aquí os dejo mis mejores deseos para el 2009, esperando que seáis muy felices.

Gracias siempre por abrirme las puertas a vuestro cielo.

Un abrazo a todos y Feliz Año!!

viernes, 19 de diciembre de 2008

Quisiera saber cuándo no se sufre

En estos días de frío y lluvia, el mundo, mi mundo, se inunda de nostalgias, de recuerdos que todavía guardo en el corazón. A pocos días de finalizar el año, me pregunto si permanecerán en mí mucho más tiempo o si, por el contrario, se borrarán y dejarán entonces de arrancarme día a día el alma. ¿Por qué es tan difícil dejar de sentir aquéllo que nos duele?

Aquí, les dejo unos versos que reflejan este malestar que me llena de tristeza.

Quisiera saber

Del sol sólo sé que es de luz y fuego
del mar que al final se convierte en hielo
no puedo entender la guerra y las cruces

Del pan sólo sé que lo amasa el trigo
y sé que en el bosque hay un ciervo herido
quisiera saber cuándo no se sufre

Yo sé que la luna no da la cara
y sé que el presente ayer fue mañana
yo sé que que al final sólo quedan huesos
y se que en los ojos vive el misterio
quisiera saber cuándo no se sufre
cuándo no se sufre

De Dios sólo sé que ha llegado tarde
y sé que el papel si lo prendes arde
no puedo entender la ciudad sin luces

Yo sé que la lluvia lo moja todo
y sé que no hay vida en un cuerpo solo
quisiera saber cuándo no se sufre

Yo sé que la luna no da la cara
y sé que el presente ayer fue mañana
yo sé que que al final solo quedan huesos
y se que en los ojos vive el misterio
quisiera saber cuándo no se sufre
cuándo no se sufre

Yo sé que el invierno es un árbol muerto
y sé que la vida es un algo incierto
quisiera saber cuándo no se sufre
cuándo no se sufre

Oasis

Los oasis son siempre espejismos
hay pasiones que niegan el cielo
cuando me quisieron
yo no quise tanto
y cuando he querido
no siempre quisieron.

Las palabras no sólo definen
hay canciones que guardan misterios
cuando me llamaron
no escuché el mensaje
cuando yo lo quise
no me respondieron
poco mucho
algo casi casi nada
no siempre se cruzan
todas las miradas.

Hay distancias que guardan caricias
y lugares de pocos senderos
mis señales de humo
no encontraron ojos
y llegaron cartas
cuando estaba lejos
en el mar hay tesoros y peces
en el río hay arena y secretos
cuando lo quisiste
no salió la luna
cuando no esperabas
te llovieron besos
poco mucho
algo casi casi nada
no siempre se cruzan todas las miradas...

Deseos

Te seguiré hasta el final
te buscaré en todas partes
bajo la luz y las sombras
y en los dibujos del aire

Te seguiré hasta el final
te pediré de rodillas
que te desnudes amor
te mostraré mis heridas

Y con las luces del alba
antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo
me marcharé para siempre

Te seguiré hasta el final
entre los musgos del bosque
te pediré tantas veces
que hagamos nuestra la noche

Te seguiré hasta el final
con el tesón del acero
te buscaré por la lluvia
para mojarme en tu beso

Y con las luces del alba
antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo
me marcharé para siempre
y cuando todo se acabe
y se hagan polvo las alas
no habré sabido por qué
me he vuelto loco por nada

Te seguiré hasta el final
por la ladera del viento
para rogarte, por Dios
que me hagas sitio en tus besos

Y con las luces del alba
antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo
me marcharé para siempre
y cuando todo se acabe
y se hagan polvo las alas
no habré sabido por qué
me he vuelto loco por nada

Y con las luces del alba
antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo
me marcharé para siempre
y cuando todo se acabe
y se hagan polvo las alas
no habré sabido por qué
me he vuelto loco por nada.



El aire en que no estás

Retuve estrellas en el sur para animar tus ojos,
guardé los cielos del glaciar para azular tus ojos.
Que sepas que no es fácil respirar el aire en que no estás.

Volví al lugar donde el amor podía entretenerse.
Y sólo queda la canción que dice que no vuelves.
Que sepas que no es fácil respirar el aire en que no estás.

Prendí una vela y esperé,
Calmé mis ganas y esperé.
Y ya, cansado de esperar y de esperar, volví a esperar.
Que sepas que no es fácil respirar el aire en que no estás.

Ya tuve un juego de color, donde mezclar los sueños.
Ya descubrí en mi corazón los peces del infierno.
Que sepas que no es fácil respirar el aire en que no estás.

Tomé algún barco y esperé
Volví a cantarte y esperé.
Y ya, cansado de cantar y de esperar
volví a cantar.
Que sepas que no es fácil respirar
el aire en que no estás.

Tomé algún barco y esperé.
Volví a cantarte y esperé.
Y ya, cansado de cantar y de esperar
Volví a cantar.
Que sepas que no es fácil respirar
el aire en que no estás...


Pedro Guerra.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Un brindis por García Montero



"Es más sabio el amor cuando amanece,


cuando ya empieza a oírse la mañana,


por el camino largo,


desierto de tu piel"





En estos días de polémica y de acontecimientos ausentes de raciocinio,al menos para la que escribe, me parece oportuno y digno de justicia rendirle un pequeño homenaje a la figura de Luis García Montero.


Nacido en Granada en 1958 y vinculado al grupo La otra sentimentalidad, corriente poética que toma el nombre de su primer libro, publicado en 1983, y de la que también forman parte Javier Egea y Álvaro Salvador; la poética del grupo queda reflejada en el libro Manifiesto albertista (1982) de García Montero y Javier Egea. Si la tendencia general de la literatura española en los últimos veinte años ha sido la individualidad estilística y temática de sus autores, García Montero y su grupo tratan de relacionarse con la tradición poética anterior. Se acogen a los postulados de Jaime Gil de Biedma y tratan de unir la estética de Antonio Machado y las posiciones de la generación del 50, sin olvidar el surrealismo ni las mejores imágenes de los poetas del barroco español o de Juan Ramón Jiménez. La característica más resaltada de Luis García Montero es el narrativismo histórico-biográfico de sus poemas que casi tienen una estructura teatral o novelística con un personaje o protagonista que cuenta o vive su historia, bien sea a través de la memoria, del recuerdo, del deseo, es decir, de la materia poética. Siempre ha optado por ser testigo de su tiempo y su poesía ha sido reflejo de sus inquietudes, de ahí que se haya convertido en uno de los máximos exponentes de la poesía de la experiencia.


Ofrezco a continuación una lista de su vasta obra poética y ensayísitica, prueba indisoluble de la la magna aportación de este autor a la literatura española.


Inquietudes bárbaras
2008
Vista cansada
2008 *
Los dueños del vacío
2006 *
Poesía (1980-2005)
2006 *
Almanaque de fabulador
2003 *
La intimidad de la serpiente
2003 *
La mudanza de Adán
2002 *
Antología poética
2002 *
Gigante y extraño. Las Rimas de Bécquer
2001 *
Antología personal
2001 *
Poemas
2001
El sexto día: historia íntima de la poesía española
2000 *
Lecciones de poesía para niños inquietos
1999
Completamente viernes
1998 *
Casi cien poemas (1980-1996)
1997
Impares, fila 13
1996
La palabra de Ícaro (estudios literarios sobre García Lorca y Alberti)
1996
Además
1994
Habitaciones separadas
1994
Quedarse sin ciudad
1994
¿Por qué no es útil la literatura?
1994
Confesiones poéticas
1993
Fotografías veladas de la lluvia
1993
En otra edad
1992
Las flores del frío
1990
Secreto de amistad
1990
Anuncios por palabras
1988
Poesía, cuartel de invierno
1988 *
Diario cómplice
1987
La norma y los estilos en la poesía de Rafael Alberti
1986
En pie de paz
1985
Seis poemas del mar (autógrafos)
1985
Égloga de dos rascacielos
1984
El teatro medieval. Polémica de una inexistencia
1984
El jardín extranjero
1983
Rimado de ciudad
1983
Tristia
1982
Y ahora ya eres dueño del Puente de Brooklyn
1980


A la luz de todas estas publicaciones, merecidos son los elogios y galardones dedicados al que fuera un día el ganador del premio Nacional de Poesía.


No quiero terminar esta presentación, sin darle las gracias a Luis García Montero por todo ese amor que profesa a la poesía, una de mis grandes aficciones, como saben los que me conocen a fondo. Conocerle y tenerle como profesor han sido una de las experiencias más importantes de mi vida, hasta el punto de que mi orientación profesional cambió radicalmente de rumbo, decidiéndome a enseñar literatura española en las aulas. Y no sé si por casualidad o no, las primeras oposiciones al cuerpo de profesores que una servidora realizó el pasado julio, estuvieron relacionadas con el tema de la lírica a partir de 1936, donde dediqué especial atención a la "Otra sentimentalidad"...pienso que ese día mostré al tribunal la fascinación que la poesía despierta en mí, aprendida sin duda gracias al mito poético que representa este hombre. Sin duda, la ilusión con la que hablé despertó a los oyentes, que me concedieron el aprobado.

Gracias, Luis, por enseñarme que la poesía está en todas partes, aunque no la veamos, es parte de la vida. Siempre serás una referencia obligada en mis clases, ocupando un lugar junto a los grandes maestros. "YA SÉ QUE NO ES ETERNA LA POESÍA, PERO SABE CAMBIAR JUNTO A NOSOTROS, APARECER VESTIDA CON VAQUEROS, APOYARSE EN EL HOMBRE QUE SE INVENTA UN AMOR Y QUE SUFRE DE AMOR CUANDO ESTÁ SOLO".

Sin más preámbulos, aquí os dejo algunos de mis poemas favoritos, esperando a que os animéis a compartir aquellos que sean de vuestra predilección.



AUNQUE TU NO LO SEPAS...

Como la luz de un sueño,

que no raya en el mundo pero existe,

así he vivido yo
iluminado esa parte de ti que no conoces,

la vida que has llevado junto a mis pensamientos...


Y aunque tú no lo sepas,

yo te he visto

cruzar la puerta sin decir que no,

pedirme un cenicero,
curiosear los libros,

responder al deseo de mis labios

con tus labios de whisky,

seguir mis pasos hasta el dormitorio.

También hemos hablado

en la cama, sin prisa, muchas tardes

esta cama de amor que no conoces,

la misma que se queda

fría cuanto te marchas.


Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,

hicimos mil proyectos, paseamos

por todas las ciudades que te gustan,

recordamos canciones,

elegimos renuncias,

aprendiendo los dos a convivir

entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario

o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.

PROBLEMAS DE GEOGRAFÍA PERSONAL

Nunca sé despedirme de ti, siempre me quedo

con el frío de alguna palabra que no he dicho,

con un malentendido que temer,

ese hueco de torpe inexistencia

que a veces, gota a gota, se convierte en desesperación.

Nunca se despedirme de ti,
porque no soy el viajero que cruza por la gente,

el que va de aeropuerto en aeropuerto

o el que mira los coches, en dirección contraria,

corriendo a la ciudad en la que acabas de quedarte.
Nunca sé despedirme, porque soy

un ciego que tantea por el túnel

de tu mano y tus labios cuando dicen adiós,

un ciego que tropieza con los malentendidos

y con esas palabras que no saben pronunciar.


Extrañado de amor,
nunca puedo alejarme de todo lo que eres.

En un hueco de torpe inexistencia,

me voy de mí

camino a la nada.


EL AMOR DIFÍCIL

Quizá tú no me viste,

quizá nadie me viese tan perdido,

tan frío en esta esquina. Pero el viento

pensó que yo era piedra

y quiso con mi cuerpo deshacerse.

Si pudiera encontrarte,

quizá, si te encontrase,

yo sabría explicarme contigo.

Pero bares abiertos y cerrados,
calles de noche y día,

estaciones sin público,

barrios enteros con su gente,

luces,teléfonos, pasillos y esta esquina,
nada saben de ti.

Y cuando el viento quiere destruirse

me busca por la puerta de tu casa.

Yo le repito al viento

que si al fin te encontrase,

que si tú aparecieses,

yo sabría explicarme contigo.

CONFESIONES


Yo te estaba esperando.

Más allá del invierno, en el cincuenta y ocho,

de la letra sin pulso y el verano

de mi primera carta,por los pasillos lentos y el examen,

a través de los libros, de las tardes de fútbol,

de la flor que no quiso convertirse en almohada,

más allá del muchacho obligado a la luna,

por debajo de todo lo que amé,

yo te estaba esperando.Yo te estoy esperando.


Por detrás de las noches y las calles,
de las hojas pisadas y de las obras públicas

y de los comentarios de la gente,

por encima de todo lo que soy,

de algunos restaurantes a los que ya no vamos,

con más prisa que el tiempo que me huye,

más cerca de la luz y de la tierra,

yo te estoy esperando.Y seguiré esperando.

Como los amarillos del otoño,
todavía palabra de amor ante el silencio,

cuando la piel se apague,

cuando el amor se abrace con la muerte

y se pongan más serias nuestras fotografías,

sobre el acantilado del recuerdo,

después que mi memoria se convierta en arena,

por detrás de la última mentira,
yo seguiré esperando.



Desde aquí, este pequeño homenaje en nombre de todos los que te queremos y admiramos.
Luis, no te rindas...


Literatura y salud mental
11:13


DANI R. MOYA

Hace diez años la Universidad no estaba tan a la última en tecnología como lo está hoy y las matrículas no se podían hacer por internet. Había que guardar largas colas, primero para sacar número, y después, con ese turno, acercarse a la secretaría de la facultad para entregar la matrícula. De las asignaturas que se podían escoger había varias que, sabíamos los alumnos de primero, o te dabas prisa en entregar la matrícula o te quedabas fuera. Ningún alumno de Filología Hispánica medianamente informado quería, por ejemplo, perder la oportunidad de asistir a las clases de Juan Carlos Rodríguez, el señor del sombrero de tango que explicaba a Cervantes o a Góngora y Quevedo –al juez Torres seguro que le gustarían estas clases– con tal fascinación que nadie miraba el reloj en toda la hora y media. Pero si había una clase en la que todos queríamos estar era en la de Luis García Montero. A pesar de que era la única asignatura de toda la carrera que se impartía en los auditorios, las plazas eran limitadas. Aquel año, con otros compañeros, decidimos pasar la noche en los alrededores del Campus de Cartuja para ser los primeros en coger número para poder matricularnos en ‘Federico García Lorca y la Generación del 27’, turno de tarde. Que las apariencias engañan lo comprobé ese mismo año cuando asistí a la primera clase de otra asignatura en la que también me había matriculado atraído por su nombre: ‘Literatura española desde 1939 : dictadura, exilio y democracia’, impartida por José Antonio Fortes, del que no había oído hablar en mi vida. Fueron pocas las clases a las que asistí, pues desde el primer día tuve conciencia de que dos días por semana todo un cuatrimestre escuchando arengas a las que no había forma de encontrarles ni pies ni cabeza, podían perturbarme. En las siete u ocho clases a las que fui pude escuchar de su voz eso que en estos días sabe ya toda España, que “Lorca era un escritor en fascismo”, que Francisco Ayala colaboró con el régimen franquista y que “el del taxi”, su “consorte”, y otros escritores de éxito se habían “vendido al capitalismo”. Así un día, dos días, tres días... hasta que preferí cuidar mi salud mental y salir de allí. En estos días me he lamentado muchísimo por no haber denunciado en su momento aquello.En mi descargo, sólo me queda la excusa del estudiante temeroso que sabe que en la universidad la relación alumno-profesor no es una relación de iguales y que, ante todo, lo que importa es aprobar. También me he lamentado de que mi misma cobardía de entonces continúe hoy en las autoridades universitarias, que conocen el extravagante revisionismo que este profesor exhibe en sus clases y no hacen nada.










Reunión en La Mancha...

Queridos tod@s:

Ahora estáis en el tren camino de Madrid. Os echo de menos. Espero que lo hayáis pasado tan bien como yo. Quiero daros las gracias a todos por estos días que hemos pasado tumbados bajo el calor de la risa. Me habéis dejado un vacío enorme pero, a la vez, me invaden una serie de recuerdos y palabras prohibidas...

El objetivo ha quedado superado con creces. Hemos disfrutado enormemente de Carmenchu, cuya marcha a Sicilia es ya inminente, y yo de todos y cada uno de vosotros, mis encantadores de sueños.

Es una pena que ahora la distancia espacial impida estos encuentros, verdaderamente mágicos y especiales. Para que tengáis un recuerdo de estos días tan felices, os dejo aquí un regalito. Que lo disfrutéis:

Para Anapujaltina (filóloga-pianista):

Tengo miedo.

Este papel es demasiado noble

para estas tristes palabras improvisadas

entre tanto poeta

maestro, espero que sepas comprenderme

y después de un minuto digas ya.

Tres o cuatro suspiros,

silencio: es hora de apagar las luces.

Mientras tanto discurre el tiempo.

(Carmen chu, chu y Jaime).



Para Teba

Llega la señora de negro

lenta pero segura

y al final la soledad.

Miro y no escapo a su mirada.

Fuego, me quemo; hielo, me quiebro.

No hay salida, pero está Teba.

(Marce y Anapujaltina)

Para Aniyuss

Ibuprofeno Norman 600 mg,

integral circular del precipicio,

tres pasos disciplientes,

la sonrisa que se lanza en paracaídas,

son las once en el reloj del tiempo.

Una muchacha en su balcón

mira caer el tiempo sin paracaídas.

No logra ver el avión

que traerá a su paracaidista.

(Jaime y Teba)

LIBERTAD

Condición primaria del ser humano

Utopía necesaria

Necesidad vital

Quimera

Ausencia de ataduras

Idea coja sin su contrario.

(Teba, Aniyuss y Anapujaltina)


Pareados:

Para Marce:

Todo brilla más si vivo

a la vera de Marcelino.

Para Anapujaltina:

Color, inteligencia y poesía

si Ana está en tu cercanía.

Para Carmenchu:

Risas, café y tiramisú

nos invades con tu luz, Carmen,Carmen chu chu.

Para Jaime:

Caballero sin caballo, lleno de bellos ideales,

tu boca es un surtidor de charlas geniales.

Para Aniyuss:

Amancer de nuevo y asomarse a la ventana,

para ver la calle cuando pase Ana.

Para Teba:

Todos queremos probar de tu dulce alaricoque,

cuando tú estás somos felices, toque o no toque.

(Teba y Aniyuss)


Un abrazo a todos y os espero siempre,

filologi complutenses.



Domingo, 16 Noviembre, 08.